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Patrocinadora de noviembre 2016 — Miriam Jano

Miriam Jano. 31 año. Casada. 3 hijas.
Israel Tel-aviv, Nacio y creció en Jarkov.

Quiero dirigirme a mis amigas y compatriotas. Aquellas quienes dependen económicamente de sus maridos y no se sienten a gusto con ello. Como jóvenes mujeres educadas en un espacio pos-soviético, consideramos como una norma (regla) el hecho que nuestros maridos son los que toman las decisiones sobre los gastos familiares. Entendemos que tenemos que rendir cuentas por cada gasto que hemos hecho, sea para la familia, nuestros hijos o para nosotras mismas.

A veces esto se convierte en un aparato de control por parte de nuestros maridos. con ello puede llegar a convertirse hasta en manipulaciones. Ya que siendo el, quien gana el dinero, significa que tiene el poder y el control ante nosotras. En algunos casos esto les permite, humillarnos, reprocharnos, rebajarnos. Hasta hay veces cuando nos limitan el acceso al dinero, como una muestra de castigo por un mal comportamiento.

El hecho que nos dediquemos a los quehaceres del hogar, a la educación de nuestro hijos, no nos da el mismo merito, ni los mismos derechos para gestionar el dinero de la casa.

Ademas esto nos crea el sentimiento de una gran incertidumbre de seguridad por el día de mañana, que pasara si decidimos divorciarnos? Nos quedaremos con nada.

Si te sientes identificada con esto, si tu pareja te reprocha que solo trabaja el y gana el dinero, y usted no hace nada. Siente que es un circulo cerrado, que el problema no esta en el dinero, si no en el deseo de controlar.

Debes de saber que estas circunstancias tienen nombre: Abuso económico domestico. Casi siempre el propio hombre se convierte en su propia victima, porque recae al sistema que mas conoce, ya que en sus manos esta un arma muy peligroso, cual le permite controlar la vida de otra persona.

Teniendo en cuenta que el vive en una sociedad que se encuentra bajo la presión de los estereotipos del genero. Creciendo con el ejemplo de un modelo erróneo de sus padres. La única salida de este problema es crear un documento jurídico que proteja a ambos en el matrimonio y en su posible disolución.

Pero lo mas importante a mi parecer es un trabajo de información con la explicación de otros modelos de relación, comportamiento.

Apoyo al GENDERMUSEUM. Creo que gracias al trabajo informativo en nuestra sociedad podrán aparecer felices familias con una base de respeto familiar, personal y mucha fluida, sin temores comunicación.

Mis mejores deseos,
Miriam

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